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ITINERARIO viaje en furgoneta de 15 días por Nueva Zelanda



Tras 2 años maravillosos viviendo en Australia, Cris y yo decidimos despedir nuestra experiencia por las antípodas haciendo una ruta en carretera con una furgo (muy especial) de 2 semanas por Nueva Zelanda.

No teníamos tanto tiempo como hubiésemos deseado, y como a nosotros nos gusta invertir el tiempo adecuado en cada sitio para poder aprovecharlo a tope, decidimos centrarnos en la isla sur, que era la que más nos llamaba la atención.


*Si tienes la oportunidad no dudes en visitar también la isla norte, ya que nos quedamos sin ver cosas tan espectaculares como la cultura Maorí, Hobbit Town, Rotorua, etc.

Eso sí, ya tenemos una magnífica excusa para volver.


Nosotros optamos por recorrernos la isla sur, como dije anteriormente, en una furgoneta. Honestamente, para nosotros, la mejor manera de viajar por este país.

En su mayoría, la gente que tiene Nueva Zelanda en su "Bucket List", es debido al despliegue y majestuosidad de naturaleza que esta ofrece. Y poder moverte con libertad, despertarte frente a un lago, dormir a las faldas de un glaciar o comer con vistas a las montañas, no tiene precio.

Y con lo de no tiene precio, es literal, ya que obviamente te ahorras un buen dinerillo en hoteles, que créeme, allí son bastante caros, y más en temporada alta.


Antes de entrar en materia con el itinerario de viaje, si no lo has visto ya, no dudes en chequear mi anterior blog sobre lo imprescindible que debes de saber antes de ir a Nueva Zelanda



Visto lo anterior, te dejo por aquí también el vídeo que grabamos Cris y yo en nuestro viaje, para que puedas chequear un poco el tipo de road-trip que hicimos, localizaciones a las que fuimos y actividades que realizamos.

Espero que os guste y nos vemos más abajo.


Aquí video resumen de nuestro viaje


NUESTRO VIAJE DE 2 SEMANAS


DÍA 1 - Aeropuerto (Queenstown) - Wanaka


DÍA 2 - Wanaka


DÍA 3 - Wanaka


DÍA 4 - Roys Peack.


DÍA 5 - Queenstown


DÍA 6 - BluePools y Lago Hawea


DÍA 7 - Lago Matheson y Fox Glacier


DÍA 8 - Franz Josef Glacier


DÍA 9 - Castle Hill - Lago Tekapo y Pukaki


DÍA 10 - Mt.Cook /Aoraki


DÍA 11 - Mt.Cook/Aoraki


DÍA 12 - Glenorchy


DÍA 13 - Fiordland


DÍA 14 y 15 - Vuelta a casa.



Aquí la ruta en maps.

(Clickando la estrella, se guarda automáticamente en tu sección de mis mapas en Google Maps)



DÍA 1 - Aeropuerto (Queenstown) - Wanaka


Llegamos en avión al aeropuerto de Queenstown a medio día, y de ahí cogimos un autobús que nos llevó a Wanaka. Hicimos esto, ya que la empresa de alquiler de furgonetas con la que habíamos reservado nuestro vehículo estaba allí.



Lo normal es que alquiles la furgoneta directamente en Queenstown o que viajes a Christchurch, donde hay más empresas de alquiler de auto-caravana/furgoneta, y hacer la ruta al revés que nosotros. Don´t worry, el orden de factores no altera el producto.


Fue flipante el trayecto en autobús desde el aeropuerto hasta Wanaka. Empezábamos a ver el paisaje de Nueva Zelanda y, literalmente, estuvimos todo el viaje boquiabiertos. Nueva Zelanda lucía mucho más espectacular de lo que habíamos imaginado.


Al llegar a Wanaka, simple y llanamente nos fuimos directamente al hotel que habíamos reservado, cenamos rápido y nos fuimos a la cama. No habíamos dormido nada la noche anterior, ya que habíamos estado organizado todo para nuestra marcha de Australia y estábamos totalmente reventados.

Nos alojamos en un albergue que encontramos muy baratito, en el cual ofrecían una habitación llamada "Hobbit House" solo para dos personas, ¿Podría haber algo mejor?. Nos pareció una idea fantástica por precio, localización y calidad y allí que fuimos directos.



DÍA 2 - Wanaka


Al despertarnos, lo primero que hicimos fue comprar una tarjeta SIM para tener internet en nuestros móviles en todo momento.

Pillamos una oferta de 10GB cada uno (suficiente para nuestro viaje) y nos costó cada tarjeta 25$ neozelandeses en la tienda de telefonía Optus.

Después de introducir las nuevas SIMs en nuestros móviles, apuntar nuestros nuevos teléfonos y chequear que todo estaba bien, nos dispusimos por fin a dar una vueltita por Wanaka, que iba a ser nuestra base los primeros días.

Elegimos Wanaka para estos días de relax y orden mental antes de alquilar la furgo porque era perfecta para nosotros. Un pueblo chiquitito con un lago precioso, montañas increíbles, actividades al aire libre y sobre todo, estaba en el centro neurálgico para todo lo que queríamos visitar.

En ese primer día también aprovechamos para empezar a empaparnos del estilo de vida, cultura y paisajes de Nueva Zelanda, haciendo Kayak en su enorme lago, yendo a su oficina de turismo y comiendo en sus restaurantes.





DÍA 3 - Wanaka


Con todo preparado y luciendo un sol de escándalo, el tercer día se presentaba fantástico. Y así fue.

Nos levantamos temprano, preparamos los bocadillos y nos lanzamos a hacer una ruta de 3 horas ida y 3 horas vuelta bordeando el lago de Wanaka.




Ese día hacía un tiempo especialmente bueno, y pudimos volar el dron para sacar unas instantáneas desde el aire y ver lo que había más allá y nuestro ojo no podía ver.

Esta ruta nos encantó especialmente porque no suponía apenas esfuerzo, ya que no había casi tramos inclinados en el camino, e íbamos disfrutamos de unas vistas de escándalo.






DÍA 4 - Roys Peak.


Este día era el más temido, y a la misma vez ansiado, desde que llegamos a Nueva Zelanda. Había una ruta con la que yo estaba obsesionado desde hace mucho tiempo. Se trataba de la ruta hasta Roys Peak (1200m). Una caminata de 8km y 3 horas subiendo constantemente por el camino de tierra más inclinado que nunca había visto.

Todas las personas que fuimos conociendo en los días anteriores nos advertían de lo dura que era esta ruta, y no se equivocaban.

Nosotros decidimos hacer la ruta justo después de comer, ya que queríamos capturar el atardecer ahí arriba.

Comimos rápido, nos pusimos nuestro equipo completo de trecking, pillamos frutos secos, fruta y agua para el camino y arriba que fuimos.

En cuanto empezamos a subir notamos de verdad lo inclinado que estaba el camino. Cada 2 curvas necesitábamos parar a descansar. Y no es que estuviésemos en baja forma, ni mucho menos...

En la subida hicimos amigos argentinos y españoles que hicieron la ruta mucho más amena, y con los que compartiríamos también el día siguiente.


*Miniconsejito: Cuando viajes, tanto solo como con tu pareja, ten siempre la mente muy abierta y estate dispuesto a interactuar/conocer a más gente en tu camino. Hacer amigos mientras viajas es lo más bonito del mundo, ya que te unen lazos muy fuertes y compartís una emoción muy intensa por estar viviendo la increíble experiencia de viajar juntos. Conocer a estas personas fue, sin duda, de lo mejor que nos pasó en el viaje.





Cuando llegamos no creíamos lo que estamos viendo. Literal, uno de los hikings más duros que había hecho en toda mi vida, pero desde luego mereció, y de lejos, la pena.

Nos pegamos toda la tarde allí arriba, riendo, grabando, haciendo fotos y disfrutando de la increíble suerte que teníamos de poder estar viviendo esa experiencia.

Al atardecer hicimos las últimas fotos y videos que teníamos planeado y bajamos de noche a la luz de las estrellas todos juntos.

*Mini consejito: Si vas a hacer un hiking para capturar el atardecer y tienes que bajar luego de noche, asegúrate de llevar contigo frontales, linternas y ropa de abrigo para no tener problemas a la bajada.






DÍA 5 - Queenstown


Tras levantarnos con unas agujetas considerables por el hiking de Roys Peak, decidimos pasar el 5º día en el centro de Queenstown. Una pueblo/ciudad precioso con un lago enorme en el centro. Era similar a Wanaka, pero mucho más grande y cosmopolita. Quenstown es la ciudad más importante al oeste de la isla sur de Nueva Zelanda.

El día en Queenstown lo invertimos haciendo actividades, paseando por sus calles y degustando la famosa hamburguesa vegetariana de la que nos habían hablado tanto. Era el lugar de nuestros sueños y no parábamos de fantasear con vivir allí.


P.D: Estaba francamente deliciosa y, por nuestros amigos, la opción de carne y pescado también estaba exquisita.


La actividad que hicimos nosotros fue tirarnos con luge por el circuito que tenían preparado en lo alto de la colina.

De verdad, de las cosas más divertidas que jamás había hecho. Y más divertido aún fue hacerlo con los amigos que habíamos conocido.

Podéis ver a lo que me refiero a través del vídeo que Cris hizo para GoPro:


En Queenstown existen muchísimas actividades para todo tipo de gustos. Desde descenso en bici, actividades acuáticas en el lago, descenso en luge, admirar las vistas desde lo alto del teleférico. o simplemente dar un paseo por el centro de la ciudad


Aquí todas las actividades para hacer en Queenstown: https://www.queenstownnz.co.nz/


DÍA 6 - Lake Hawea - BluePools


Finalmente llegó el día. Hasta ese entonces estuvimos moviéndonos por la zona, caminando, en autobús o en el coche de nuestros amigos, ya que todo estaba cerquita y de esa manera podíamos ahorrarnos unos dollars en el alquiler de la "furgoneta"

El vehículo que nosotros alquilamos no era un vehículo normal. Se trataba de un 4x4 camperizado con una cabaña/barril de madera situada en la parte posterior, la cual estaba equipada con todo lo que pudiésemos necesitar.

Elegimos este vehículo porque queríamos vivir la experiencia Nueva Zelanda de la manera más intensa posible, y eso significa meternos por caminos de montaña y explorar nuevas rutas y lugares. Obviamente eso solo se puede hacer con un 4x4 preparado, por lo que si estás pensando hacer lo mismo, ni se te ocurra hacerlo con una auto-caravana hahaha.



Al recoger la "furgoneta", que desde ahora en adelante la llamaremos, "Barry El Barril", marchamos a las Blue Pools. Un paraíso de aguas azules turquesas y puentes colgantes.

De camino, también paramos frente al lago Hawea, un lago que verdad nos estremeció de una manera sobrehumana. En Nueva Zelanda, ya te aseguro que no te vas a encontrar lago que te deje indiferente.


Si hace buen tiempo no dudes en bañarte, tanto en el lago Hawea como en las Blue Pools, ya que puede ser de las cosas más épicas que hagas en tu vida, eso si, prepárate porque está fría de pelotas.





Nos quedamos hasta tarde allí haciendo vídeos y fotos. Por lo que decidimos hacer noche en un área de descanso (no gratis) que había ahí cerca.


*Miniconsejito: Por toda Nueva Zelanda te encontrarás áreas para poder pernoctar que no son gratis. Eso se debe a que estas áreas están dotadas de aseos, zonas para vaciar aguas de auto-caravanas, etc. y esto lógicamente precisa de un mantenimiento. El aporte es casi simbólico y debes abonarlo introduciéndolo en una hucha que tienen preparada, mayormente siempre junto a los aseos. Los precios fluctúan y van desde los 5$ hasta los 15$ la noche por vehículo.

Intenta llevar siempre "cash"/dinero suelto encima porque, para este tipo de cosas, no se puede pagar con tarjeta y como te pille el ranger de turno te pega un multote que te amarga el trip.



DÍA 7 - Lake Matheson y Fox Glacier


Tras pasar nuestra primera noche en "Barry" a las mis maravillas. Nos levantamos prontito, desayunamos y nos lanzamos a la carretera para proseguir con nuestro road-trip.

Antes de llegar a la primera parada que teníamos pensada, vimos un cartel en la carretera que ponía "Fantail Falls" y no pudimos resistirnos a parar para ver de que se trataba.

No teníamos este punto dentro del itinerario, pero cascadas y Nueva Zelanda era algo demasiado tentador como para no parar.

Al adentrarnos en el camino hacia las cascadas descubrimos un lugar idílico. Se trataba de una jungla de, comúnmente dicho, "Koomeras". Cuyo termino oficial es Alsophila o Dicksonia.

Este tipo de planta es como una palmera de helechos, típica de Oceanía. Esta palmera es la favorita de Cris, y habíamos visto muchas de ellas en Australia, pero desde luego esto era el paraíso, ya que era una jungla llena de ellas.




Después de disfrutar de la maravillosa jungla de Koomeras y de ver a los lejos la Fantail Fall, nos echamos de nuevo a la carretera para conducir hasta nuestro próximo destino.

El paisaje por esta zona de la isla, es super frondoso y verde, por lo que conducir por estas carreteras se convirtió en toda una experiencia de vida.


Al llegar al parking del Lago Matheson, aparcamos, cogimos nuestras mochilas y nos dispusimos a ver que nos deparaba. Para llegar al lago debes hacer una ruta muy facilita de 45mins.

Lo espectacular de este lago es que en un día soleado puedes ver las montañas de atrás reflejadas en el, causando un efecto espejo de película. Lo malo es que el día que fuimos nosotros, estaba bastante nublado y no pudimos ver absolutamente nada.

Sin intentar comernos la cabeza, aprovechamos el camino para hacer algunas fotos y disfrutar el momento y el tipo de clima, que también tenía su encanto.




Al intentar más tarde ir al Fox Glacier nos comunicaron que el acceso a este mismo estaba cortado debido a desprendimientos, y tampoco pudimos llegar a verlo.

En un road-trip, y más en lugares tan salvajes como Nueva Zelanda, puede pasar cualquier cosa y siempre tienes que mantenerte positivo por cualquier alteración del itinerario que puedas sufrir.

Al no poder ir al Fox Glacier, aprovechamos la tarde para seguir grabando/haciendo fotos con nuestro querido "Barry" y llegar hasta el camping donde íbamos a dormir esa noche








DÍA 8 - Franz Josef Glacier


El día se planteaba increíble. No llovía, nos habíamos pegado una ducha calentita la noche anterior, habíamos dormido de escándalo rodeado de ruiditos de la naturaleza y el camping que escogimos estaba justo al ladito de nuestro próximo destino. Franz Josef Glacier.

Por suerte, este glaciar no había sufrido ningún desprendimiento en su acceso y pudimos redimirnos por la faena el día anterior.

Para llegar al glaciar, tuvimos que aparcar en el parking que tienen habilitado y hacer una caminata de 1 hora aprox. por un camino bastante accesible.

Si quieres, hay excursiones en las que puedes meterte por dentro del glaciar o incluso sobrevolarlo.

Nosotros prefirímos esta vez verlo desde la lejanía y ahorrarnos ese dinero para otra actividad.


Actividades Franz Josef Glacier: https://www.franzjosefglacier.com/our-tours/

*Observación: Justo a la entrada del sendero pudimos ver como estaba el glaciar antiguamente (hace 20 años) y como ha bajado hasta el día de hoy debido al calentamiento global. Es muy triste que, debido a acciones totalmente irresponsables del ser humano, estemos modificando absolutamente el ecosistema de parajes naturales tan importantes para la tierra como este. Ser conscientes y poner, por favor, vuestro granito de arena para que no lleguemos a un punto de no retorno.


Tras visitar el glaciar, nos lanzamos a la carretera de nuevo para llegar a hacer noche cerca de nuestro siguiente punto.



DÍA 9 - Castle Hill - Lago Tekapo y Pukaki


Empezábamos el día 9, y como buenos frikis del "Señor De Los Anillos" y "El Hobbit" que somos Cris y yo, hoy tocaba ir a uno de los lugares donde se rodaron muchas de sus escenas.

Castle Hill es un conjunto de rocas muy famosas situadas en lo alto de una colina.

Impacta sobre todo la ubicación, cantidad, formas y tamaño de dichas rocas.

Este es un destino muy famoso también para hacer "bouldering". Así que si te gusta escalar, bienvenido al paraíso.




No pudimos invertir demasiado tiempo allí, ya que soplaba un viento terrorífico por lo que después de estar la mañana explorando toda la zona, marchamos a ver el atardecer en Mt.Cook/Aoraki. Donde invertiríamos los siguientes dos días.

Antes de llegar a Mt.Cook/Aoraki hicimos parada obligatoria en los dos lagos más turquesas que jamas había visto. El lago Tekapo y el Lago Pukaki. Parada 100% obligatoria su vas a la isla sur de Nueva Zelanda.

Estos lagos son los típicos lugares en los que me hubiese gustado quedarme semanas recorriendo en kayak, bañándome y haciendo 1038437 fotos. Pero bueno, de nuevo, otra excusa para volver...






DÍA 10 - Mt.Cook /Aoraki


Los días estaban pasando volando y al fin habíamos llegado a Mt.Cook/Aoraki. Uno de mis destinos soñados desde siempre.

Ese día el tiempo estaba bastante nublado, por lo que decidimos tomarlo de relax e ir a pasear por los diferentes senderos que este parque natural ofrece.

Uno de los mejores recuerdos fue cuando decidimos tumbarnos en medio de la naturaleza, escuchar los pájaros y ver las nubes bajar por la ladera de la montaña. Fue el momento ese de conexión absoluta que necesitábamos.



Tras el paseito de la mañana y la comida, el cielo parecía que se estaba despejando y aprovechamos toda la tarde para hacer fotos y videos con semejante majestuosidad de paisaje de fondo.